Lo que se aprecia en la foto es un enfrentamiento en un estadio de fútbol, en mi ciudad natal de Monterrey, al norte de México. Sucedió ayer sábado 27 de Marzo. La foto es tomada "prestada" del mejor diario del país, El Norte (Reforma). Vemos a los aficionados del equipo "Tigres" tronar contra otros aficionados, por diferencias sobre el manejo que ha hecho del equipo su actual DT. Los Tigres de la Universidad Autónoma de Nuevo León habían perdido un partido más, esta vez contra el Toluca, hilando un sinnúmero de derrotas, las cuales han aquejado por mucho tiempo a los aficionados, a pesar de los múltiples cambios de DT y de contrataciones de jugadores. Ayer toda esa presión explotó en los fieles aficionados y se dieron de trancazos.Yo sé que ese fenómeno NO es exclusivo de mi país. Pero si sé que en México alabamos y glorificamos a la Violencia. Precisamente en este 2010 estamos celebrando "El Bicentenario", que es la conmemoración de nuestra Independencia y de la Revolución Mexicana. Si bien no tengo duda de la importancia de la celebración independentista, hay serias dudas históricas sobre los "beneficios" que ha traido el movimiento de la Revolución: durante ese conflicto, México perdió aproximadamente la mitad de su población, víctima de ambos bandos (fuego cruzado, víctimas sin ideología). Nos dejó 70 y pico de años del Partido Revolucionario Institucional, que si bien introdujo muchos elementos modernos al país, también lo castigó con lo que una vez llegó a definir el escritor Mario Vargas Llosa como la "dictadura invisible y perfecta" de un solo partido. Trajó corrupción, corporativismo, impunidad, atraso y extremismo ideológico, ese que ama todo lo que sea comunistoide, dizque en favor de los más pobres, pero condenándolos a que sigan igual, para seguir manejándolos (la idea es que dejen de ser pobres, pero eso no lo aceptan los políticos). Dejó un país donde se beneficia a unos cuantos (partidos, sindicatos, mafias de poder) y le abrió la puerta al crimen organizado en la vida política. Tan fuerte ha sido ese "legado" que nuestro país se sigue hundiendo y la muy mentada y cara "democracia" sólo nos ha traido oposición pusilánime, ineficiente e igual de corrupta.
Decía el buen Franz Kafka: "Toda revolución queda atrás y sólo deja el limo de una nueva burocracia". Así pasó en México. Alabamos a villanos y pillos de la Revolución. Hacemos "narcocorridos". Justificamos lo injustificable. Ignoramos el éxito de otros países, en favor de una oxidada ideología (no importa que la realidad la desmienta). Glorificamos el legado de villanos.
Y luego nos quejamos de lo que nos pasa. De cómo la violencia ha tomado las calles y la tranquilidad de nuestras vidas.
También hace un par de semanas, la violencia afectó la vida de civiles, que no tienen nada que ver con criminales. Dos estudiantes fueron muertos a las puertas del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, universidad privada, orgullo de los regiomontanos. Se dió un enfrentamiento a balazos entre el ejército y sicarios narcotraficantes en plena calle. Cada vez más la violencia de esta guerra absurda contra el narcotráfico afecta a civiles.
Aquí un video, con música algo "upbeat" pero que representa un buen "collage" de los eventos trágicos de ese día:
El presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, se esfuerza por transmitir la idea de que en México no pasa nada. Conmina a los ciudadanos a que NO hablemos mal del país y acusa a los medios de ser "amarillistas" y de sólo promover imagenes negativas del país. ¿Cómo hacerlo, si la realidad supera a la ficción? ¿Cerrando los ojos? ¿Ignorando todo lo que pasa?
Lo cierto es que le estamos haciendo la tarea a los Estados Unidos. Aquí (donde vivo, en Fort Worth, Texas, USA) y en el resto del país, el consumo de droga es de los más elevados del mundo. El combate al narcotráfico no ha disminuido el consumo. Pero la diferencia es que aquí en los Estados Unidos no hay la violencia que se dá en México, donde el consumo es mucho menor. Son los mexicanos los que están pagando con su vida la persecución de los narcotraficantes, para que supuestamente no llegue la droga a los EE.UU.
Esta guerra iniciada por el presidente de México es totalmente absurda. No ha logrado en nada los tres objetivos que se había planteado: Disminuir el tráfico de estupefacientes a los EE.UU., disminuir el consumo interno y acabar con la violencia del Narco. Como dice el buen Doctor House: "Las personas siempre mienten. Los números, no". Todos los "números" de esos objetivos han aumentado, en lugar de disminuir. Se pretende erradicar algo imposible de hacer y se castiga un crimen sin víctima: El adulto que quiera envenenarse por su cuenta, debería de hacerlo. Lo cierto es que una persona drogada es más inofensiva que un alcoholizado al volante o que el humo de un fumador (drogas legales). Si el drogado se porta violento, es más por la necesidad de tener dinero para el vicio o por la persecución que recibe, más que por los efectos del enervante. Son comunes las imágenes de viciosos, en las calles de Estados Unidos, donde están inmóviles o ensimismados en su droga, sin molestar a nadie. Lo cierto es que hay todo tipo de estudios que demuetran que las drogas inhiben la actividad y el deseo sexual, así como otros estudios que desmienten la relación entre el comportamiento violento y las drogas.
Finalmente, la Ley Jurídica sólo castiga los crímenes que SUCEDEN, no los que no se han cometido aun. El meter al tambo a los drogos no ha hecho que desistan de su intención de continuar drogándose. Es por eso que digo que se castiga un crimen sin víctima.
En cambio, las cada vez más víctimas civiles, que no se drogan ni participan de alguna manera con el crimen organizado, sufren las consecuencias de algo que no les ayuda a estar más seguros. Todo lo contrario.
Yo solo pregunto: ¿Cuántas muertes más, Señor Presidente de México, para decir que estamos ganando la guerra? ¿Cuánto tiempo más, para seguir complaciendo a EE.UU. con muertes mexicanas? ¿Cuándo se logrará la victoria? ¿Cuál es esa victoria?
Decía el gran Tsun Tzu, autor de el clásico "El Arte de la Guerra" que en toda batalla deben definirse tres objetivos claros
1.- ¿Qué victoria (u objetivos) se pretenden ganar con la Guerra?
2.- ¿Cuales son los costos de la batalla?
3.- ¿Se puede ganar la guerra que intentamos llevar a cabo?
Para mi, el Gobierno Federal Mexicano ha fallado miserablemente en esos 3 postulados básicos de todo estratega militar. Si bien ni el Presidente ni el Gobierno Federal son totalmente responsables por las bajas civiles, si creo que su estrategia ha causado mucho daño. A la larga no se sabe lo que se persigue. No se logran los objetivos. Y las bajas civiles aumentan.
Una defensa reciente (y que suena a burla) del Ejecutivo es que esta Guerra se realiza porque no se había hecho antes y que según eso, es el origén de todo mal. Que porque se dejó entrar a los criminales "hasta la cocina". ¿Qué no deberían mejor combatirse los crimenes que SI afectan a los ciudadanos, como las extorsiones, secuestros y robos? ¿No es un pensamiento ingenuo de que combatiendo el narcotráfico, por ese solo hecho, desaparecerán los otros delitos?
El Presidente dijo hace unos días, a manera de burla, que los Narcotraficantes son una "minoría ridícula". Lo dice él, que está protegido las 24 horas. Al resto de los ciudadanos no nos parece que esas personas sean precisamente "ridículas" o que deban descartarse.
Ya no podemos escudarnos con el viejo (y tonto) argumento de que la violencia y muerte sólo llega a los que están de alguna manera coludidos con los criminales. Ya se ha comprobado que no. Tampoco podemos curar nuestra conciencia de que lo que estamos haciendo ha logrado algo a favor de la paz social y de la baja del consumo de enervantes. No ha sucedido ni sucederá.
Todo es mentira. Y la realidad no cambia por nuestros prejuicios.
Pero las tragedias continuarán hasta que hagamos lo verdaderamente razonable: legalizar el consumo de drogas. Dejar de luchar una guerra sin triunfos ni objetivos claros. Dejar de derramar la sangre de inocentes. Dejar de cansar y agotar al Ejército. Y dejar de estar a merced de los prejuicios de los gringos.
Saludos de Inge Ryoga!
¿Quién asuza a Susana?

Parte de todo son los valores algo que muchas familias mexicanas no educan a sus hijos y la poca importancia y calidad de vida que el mismo gobierno les exige y la familia ..
ResponderEliminarLa mayoría de la población mexicana es conservadora así que dudo mucho que algún dia legalicen las drogas.
La violencia es por una aficcion desgarrada que por mas de 2 años ven que ( aunque sea un entretenimiento) no les coresponde como deberian. Pagan por ir para que ? para ver como su dinero se va al caño por ñoñerias de unos directivos que solo tapan el ojo al macho...
Esto paso por la impotencia de la gente al ver algo que no funciona, ahora imagínese cuando se harten deberás por las situación actual ....
en fin...
Saludos!!
a casi un año que se publico el post dejame decirte que en mi pais y sobre todo mi ciudad que tambien es tuya :Monterrey han habido muchos cambios,si, esta peor que hace un año.
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