Hace un par de semanas, concretamente un fatídico martes 13 de Abril, regresé a mi querida ciudad de Monterrey. Sin entrar en detalles, sólo mencionaré que tuve una mala experiencia en los Estados Unidos, tan decepcionante, que me hizo apreciar de nuevo mi país, ese país que, confieso, injustamente he vilipendiado y odiado, más allá de lo razonable.
Recuerdo el sentimiento de alivio y amor que tuve al ver de nuevo el símbolo de todos los mexicanos, cruzando la frontera:
Esa foto me parece que la tomé en el 2008, en el asta bandera que está cerca del Obispado.
Puedo decir que ya no pienso volver a los Estados Unidos, al menos no por un buen tiempo. Pude ver de cerca esa intolerancia, injusticia y draconiana forma de aplicar la ley, siempre con tintes moralistas e hipócritas, que caracteriza tanto a muchos estadounidenses. Pude ver de cerca la cara fea de los Estados Unidos, ahora más evidente que nunca con la recién promulgada ley racista del estado de Arizona.
Con todo, no me volveré por eso un "rojillo" imbécil más que está en contra del decadente imperio. No. Yo sigo apoyando la economía de mercado, la democracia y los sistemas legales sólidos. Algo que, por cierto, NO es exclusivo de los EE.UU. Pero sí he podido ver de cerca los pecados por los cuales EE.UU. ha perdido tanto brillo y dejado de lado el liderazgo que pudo tener. Se trata de un Imperio en plena caída. Aunque no por eso se volverá un país más "bananero". Claro que no. Pero ya no tendrá el protagonismo que pudo tener hace años. Los americanos, en general, son gente racista, ignorante, amante de la violencia y asustada del sexo y de la verdadera libertad de expresión. Se ufanan mucho de su supuesta libertad para decir tonterías de artistas de cine en la tele, pero toda palabrota es censurada o cualquier referencia al sexo, suavizada. Son en su mayoría hipócritas, ingenuos y paranoicos, que han hecho mucho daño al mundo con su terca manera de ver las cosas. El mundo ha evolucionado y más países del orbe tienen cada vez más voz y presencia en el concierto mundial. Y los mexicanos haríamos bien en dejar de obsesionarnos con los Estados Unidos. No son el resto del mundo.
Pero como dije, no por eso voy a odiar a ese país. He decidido perdonar la ofensa, porque siempre será mejor perdonar y dejar ir. Además no puedo ser injusto y dejar de reconocer las buenas cosas de los Estados Unidos, que tanto apreciamos y deseamos. He descubierto que, simplemente, al igual que otros países del mundo, los Estados Unidos de América tienen cosas buenas y cosas malas. Y por el momento, mi impresión de las malas ha tenido un peso fuerte, como para alejarme temporalmente de dicho país.
Originalmente iba a ir a Canadá, un país que, me sigue pareciendo, es mucho más liberal, rico y pacífico que los Estados Unidos. Pero con todo, no me arrepiento de la experiencia. Tuve la oportunidad de vivir por mi cuenta, decentemente, de comprarme algunos juguetitos y de practicar mi inglés. También conocí personas muy finas y amables, para que no crean que generalizo que todos los gringos son nefastos. Pero, desafortunadamente, muchos de ellos lo son, quizás en mayoría de los que son buenos. En fin.
Tampoco significa que, ahora que he regresado a mi querida ciudad, no dejaré de criticar y apuntar nuestros propios pecados como país. Pero sí que dejaré de lado el cinismo y ese ánimo tan destructivo que antes me caracterizaba. No hay necesidad de eso. Y lo hago porque pienso que es mucho más positivo tener siempre esperanza, no importa que tan negro se vea el panorama.
He aprendido a querer un poco más a México, país que, a pesar de lo mucho que estoy en desacuerdo con su manera de pensar, sigue siendo mi cuna, mi lugar de origen y mi protección en los malos momentos. México y su legado, su buena gente y costumbres, sus lugares y sabores, perduran, a pesar de tanta gente mala que lo afecta.
Y puedo decir con orgullo y renovado amor, de que soy y seré siempre MEXICANO.
Saludos de Inge Ryoga!
"Amo demasiado a mi país como para ser Nacionalista".- Albert Camus.

hola Tavo.
ResponderEliminarsituarse en otro pais y desarrollar alguna actividad es una exelente meta, pues puede ser algo muy enriquecedor en varios sentidos.
pero pues como todo en la vida , tambien este tipo de experiencias tienen
un lado obscuro. como lo has experimentado.
en fin, son riesgos que se asumen al emprender este tipo de aventuras
aunque claro que hay que broncas a broncas
ya que si te hizo desistir de tu trabajo y estancia en EUA, significa que no se
trato de cualquier cosa.
pues que mas puedo decir, mantente activo ,animo y no dejes de planear nuevas
metas , ahi estan Canada y/o Europa esperando por ti XDXD
saludos.